TURISMO RURAL EN CUENCA

TURISMO RURAL EN CUENCA

Cuenca es campo, es monte, es senderos y caminos por los que perderte. También es monumentos y rincones discretos. Y, por supuesto, es la Ciudad Encantada y la ciudad de las casas colgantes.
La Naturaleza es salvaje y virgen en la provincia de Cuenca. No hay imagen que la identifique mejor que las espectaculares formas pétreas de la Ciudad Encantada y las sobrecogedoras vistas de la Serranía, con una fauna rica, dispuesta a ser observada por el viajero.

La Ciudad Encantada

Desde la capital se llega fácilmente a este lugar. Antes el turista debería detenerse en el formidable mirador de la Ventana del Diablo, con extraordinarias vistas del río Júcar, encajonado entre las rocas salvajes. Continuando con la ruta, se encontrará con el pueblo de Las Majadas y en medio del monte, como escondida, aparecen las rocas con formas caprichosas. Se trata de Los Callejones, donde la Naturaleza y la meteorología han esculpido las rocas calizas con una gracia especial.

La Serranía

Al norte de la Ciudad Encantada se nos aparece La Serranía, donde destacan El Hosquillo, que es un parque cinegético experimental situado en la cuenca del río Escabas. Aquí se mantienen en régimen de semicautividad distintas especies, como ciervos, gamos, mufones, osos pardos. El momento más añorado llega cuando los osos acuden a la llamada del guarda y piden su comida.
Más al norte encontramos el nacimiento del río Cuervo. El sendero que nos conduce hasta allí nos lleva hasta la misma base de las cascadas. Beteta es la puerta de entrada al Parque Natural del Alto Tajo, con su hoz y sus aguas bravas. No hay que dejar de visitar la fuente de la Toba, la cueva de la Ramera y la senda ecológica de la fuente de los Tilos.

Torcas de Palancares

En la ruta hacia Teruel nos hallamos con el escenario boscoso de la Torca de Palancares, donde los fenómenos cársticos han originado una treintena de hundimientos del terreno que dan lugar a las denominadas Torcas. Datan del periodo turolense, es decir, tienen más de 80 millones de años. No hay que perderse las Torcas del Lobo, de perímetro circular y paredes inexpugnables, o la de las Comenas, con casi 100 metros de desnivel, nada que no se pueda solventar con tranquilidad como comentan los trabajadores de https://www.cerrajerossantiagodecompostela.com

Las Hoces del Cabriel

En el extremo oriental de la provincia de Cuenca rural se encuentran las Hoces del Cabriel, un rincón de agreste belleza, cobijo de un sinfín de aves. Hay un sendero que recorre el paraje, junto al río.

En cualquiera de estas comarcas al viajero podrá alojarse en alguna de las casas rurales que están diseminadas por toda la geografía conquense.


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