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Entre la Vera y el Valle del Jerte, dentro del Parque Nacional de Monfragüe y al lado de Plasencia, se encuentra casa rural La Solana. 6 cómodos apartamentos totalmente equipados, zonas de relax y contacto con la naturaleza.
Los seis apartamentos estan distribuidos de la siguiente forma:
- MIRADOR:
- Salon-cocina (con sofa cama de 1.35 m)
- Un baño
- Un dormitorio muy amplio con dos camas de 1.35 m.
- HUERTA LIBRA:
- Salon-cocina (con sofa cama de 1.20 m)
- Un baño
- Un dormitorio amplio con dos camas de 1.20 m)
- VISTA GREDOS:
- Salon-cocina (con sofa-cama de 1.20 m)
- 2 dormitorios distribuidos en un dormitorios con cama de 1.35, sofa-cama de 90 cm y un baño, y otro dormitorio de dos camas de 90 cm y un baño.
- 2 baños
- LA ERA:
- Salón-cocina
- 2 dormitorios distribuidos en un dormitorio con 2 camas de 90 cm y un baño, y otro dormitorio con 2 camas de 90 y un baño.
- 2 baños
- LA CILLA:
- Salón cocina (con sofá cama de 1,50)
- Dos baños
- 2 dormitorios distribuidos en un dormitorio con 2 camas de 90 cm y un baño, y otro dormitorio con una cama de 1,35 y un baño.
- EL GRANERO:
- Salón cocina (con sofá cama de 1,35)
- Dos baños
- 2 dormitorios distribuidos en un dormitorio con 2 camas de 90 cm y un baño, y otro dormitorio con una cama de 1,35 y un baño.
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La Casa Rural la Solana se encuentra ubicada en la cumbre del pueblo, muy cerca de la Iglesia y de la Plaza Mayor.En el Siglo XVII fué Casa Cilla, perteneciente al obispado de Plasencia.Aún conserva vestigios que acreditan lo antedicho.
La reforma y rehabilitación se realiza en el 2001 intentando conservar lo más emblemático y significativo como todo su alfarge, siempre respetando el estilo propio del medio rural. La Solana dispone de un gran patio con su higera centenaria, una curiosa barbacoa horno de piedra, mesa y butacas de jardín.
Podemos acceder al huerto a través de un típico pasaje, decorado con utensilios ancestrales de labranza, y contemplar la belleza de las montañas de Gredos, la Vera y el Valle, admirar los vetustos olivos, contemplar la agricultura biológica del tradicional huerto familiar, sentarse en un banco de madera o pizarra, oír de cerca el croar de las ranas, el dulce sonido de los pájaros, contemplar la Torre iluminada de la majestuosa Iglesia Parroquial y sentir el tañido de sus campanas.
El huerto se comunica con una antigua bodega árabe, con su aljibe y "nevero"(RAE: Lugar de las montañas elevadas donde se conserva la nieve todo el año.), accesible al viajero o cliente que lo desee.
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